viernes 16 de octubre de 2026
LO QUE NO DECIDES A TIEMPO, EL TIEMPO LO DECIDE POR TI.
Deja de esperar el momento perfecto.
No existe.
Mientras dudas, alguien avanza.
Mientras pospones, la oportunidad envejece.
Mientras dices «mañana», la vida te descuenta otro día.
Hay decisiones que duelen, pero la indecisión también mata sueños, relaciones, oportunidades y futuro.
No confundas prudencia con miedo.
No llames paciencia a tu cobardía.
No le pidas a Dios múltiples señales cuando ya te mostró el camino.
Si debes comenzar, comienza.
Si debes terminar, termina.
Si debes perdonar, perdona.
Si debes decir «no», dilo.
Si tienes que cambiar, cambia.
Si tienes que aceptar, dí sí. Y punto.
Porque algunas oportunidades vuelven.
El tiempo, jamás. Ora. Piensa. Discierne. Pero después, DECIDE.
Porque llegará un día en que ya no preguntarás:
«¿Qué debo hacer?»,
sino algo mucho más doloroso:
«¿Por qué no lo hice cuando todavía podía?» Decide con cabeza, con corazón, con oración… pero decide. El que toma decisiones a tiempo, la vida lo premia con el éxito y el alma se llena de paz. Amén
«Miren atentamente cómo viven… aprovechando bien el tiempo.» — Efesios 5,15-16
— Padre José Palmar
